GPS para la búsqueda de geocachings
diario de una geocacher

¡Adicta al Geocaching!

Cuando me dijeron que jamás podría volver a hacer ningún deporte más allá de nadar, andar en bicicleta y andar, sinceramente me reventaron. Nadar me resulta aburrido. La bici (en Göttingen donde vivía) podía usarla pero con cuidado: nada de cuestas, así que cogió polvo rápido. ¿Y andar? ¡Bueno!, siempre había disfrutado del senderismo, de descubrir rincones por las montañas o perderme por los montes. Pero andar por andar...

Cuando llegué a Heidelberg encontré la solución que necesitaba: una razón (más) para andar. ¡Qué mejor que te digan que hay un tesoro escondido para lanzarte a la aventura!

¿Qué son los geocachings? ¡Descubre el juego!

Básicamente: la búsqueda del tesoro. Tal cual ¡pero a lo 3.0! El juego consiste en encontrar "tesoros" escondidos en determinadas partes del mundo. Y dicho así podríamos pensar que el mundo es muy grande y la cantidad de cachés pequeña. Ni muchos menos: en 2019 había más de tres millones de cachés. ¡Y subiendo!

Vale, pero ¿por dónde empezar? Sencillo: empezamos por la aplicación. Diría que por la página web, que también, pero al final mi lado profesional que curra en esto del mundo internáutico asegura que usamos más móviles que ordenadores y que es más fácil tirar de la app que de la web. Tiene la opción de ver un mapa directamente con tu posición y los cachés más cercanos, navegar con su propio GPS (aunque no sea muy exacto), registrar los cachés más rápido, etc. Así que lo primero: bajar la app 📱⬇️

Geocaching app Android Geocaching app IOS

Una vez instalada la aplicación, toca darse de alta. Y con eso, básicamente, ya estas list@ para ello. ¿Consejo? Además de la aplicación lleva siempre un bolígrafo encima. Es cierto que puedes registrar cachés con fotos, pero no queda muy bien (por propia experiencia lo digo).

Aplicación y bolígrafo y ya estamos preparad@s. Ahora simplemente busca o el lugar en el que estés, o en el que vayas a estar o en el que quieras mirar si hay y a por ellos. Verás que hay diferentes tipos de geocachings, os hablo de ellos un poco más adelante. Mi consejo es que empieces con uno tradicional. Ponte las zapatillas y ¡a buscar!

IMPORTANTE: un pequeño consejo de una medio-veterana, revisad los últimos registros del caché. Puede pasar que o las coordenadas están mal o que haga tiempo que nadie lo encuentre. Y creedme, no hay nada peor que planificar una escapada o una ruta para buscar cachés yq eu éstos no existan o no estén bien mantenidos. ¡Y que te des cuenta al de un rato de estar buscando duele muuuuuucho!

El tesoro de encontrar un geocaching

Tipos de geocachings: no todos son iguales

20 tipos de caché. Sí, para todos los gustos y de sobra. Pero realmente hay sólo 4(+1) que son los habituales y en los que me voy a centrar (los 16 restantes, y salvo alguna ocasión especial de algún evento cerca, no los he visto nunca):

Caché tradicional CACHÉ TRADICIONAL: El de toda la vida, el que buscas y encuentras en forma de caja, de tupper o de tubo de eppendorf. ¡Incluso cajas bien grandes! Son los cachés más normales, los de buscar y encontrar directamente el "tesoro". Todos tienen un pequeño librito donde apuntar su encuentro y, si es grande, puede tener dentro más cosas, como pequeños juguetes (nunca llevarse uno sin dejar otro a cambio) o pequeños cachés viajeros (¡que luego hablo de ellos!).

Caché multi CACHÉ MULTI O MULTICACHÉ: muy divertidos ¡pero calcula el tiempo! Básicamente es el juego de las pistas, un primer caché te da la pista del segundo, que te da la pista del tercero... y así hasta que llegues al caché final real. Puede ser de dos o más pistas, así que si es algo largo o complejo necesitaréis tiempo para descifrar y encontrar el tesoro final. Son, eso sí en mi opinión, los más divertidos.

Caché virtual CACHÉ VIRTUAL: ya no existe al dar un nuevo caché de alta, pero los que lo eran siguen activos. No tienen "tesoro" final, sino que se basan sólo en encontrar un lugar determinado. Piden generalmente hacer algo como mandar una foto, o apuntar unas coordenadas o responder a una pregunta. Se retiraron ya que no es posible valorar la cantidad de "interés" que un sitio determinado puede tener.

Caché misterio CACHÉ MISTERIOSO O DE PUZZLES: el caché 4x4, un poco "el que no encaja en nada de lo anterior". Puedes ser puzzles o acertijos a resolver, frases a descubrir, coordenadas determinadas que enviar o incluso misterios que conocer. Son los raros, pero muy-muy interesantes

Caché rastreable (el +1) CACHÉS RASTREABLES o los Viajeros: no son cachés en sí, sino sorpresas que puedes encontrarte dentro de uno. En forma de chapa como el de la foto (nuestro rastreable de June), o como un pequeño muñequito (como el que nos trajimos a Alemania desde La Arboleda, en Bilbao), tienen un fin en su existencia. Por ejemplo, un rastreable que quiere conocer todos los aeropuertos del mundo: lo recoges (logueando que lo tienes), cuando cojas un avión te sacas una foto con él en el aeropuerto que sea, subes la foto y en el siguiente geocaching (grande, sino no entra) lo dejas, avisando que lo dejas. El nuestro, por ejemplo, (JUNE HD-BI) tenía como objetivo, cuando nos fuimos de Heidelberg a Bilbao, que hiciera el mismo recorrido: de Heidelberg a Bilbao. Revisando ahora mismo lleva recorridos 11.820kms... ¡qué tela! Eso sí, si revisas el mapa de movimientos... ha ido de Alemania a Mallorca un montón de veces, ¡pero no ha llegado a Bilbao! Eso sí, es muy chulo ver cómo el rastreable se va moviendo por el mundo.

Caché rastreable June mapa

Ser premium o no ser premium...

Si estás empezando en esto de buscar cachés, no te merece la pena. Es cierto que siendo premium ves muchos más cachés, pero para arrancar no es para nada necesario hacerte premium.

Ahora bien, si te engancha y buscas más aventuras plantéatelo en serio, más que nada porque los cachés para premiums son en más de un caso bastante chulos (aquí hay uno de un buzón con candado y 50 llaves entre las que buscar la adecuada). En mi caso creo que son 30 euros al año más o menos. Que sí, son 30 euros, pero ¿cuántos de nosotr@s pagamos, por ejemplo, Netflix sin usarlo tanto? Por mucho más. Si te molan los geochings, date ese gusto. ¡Le sacarás mucho rendimiento!

Escondites: la creatividad al poder

Y es que una de las cosas más chulas a la hora de poner un@ mism@ un geocaching en marcha es, además de encontrar el lugar idóneo, cómo hacerlo. ¿Pequeño o grande? ¿Complicado o simplemente escondido? Ese abanico de posibilidades da pie a una cosa maravillosa en este juego: la creatividad.

Lo común (es lo más sencillo) es esconder un tupper, o un tubo de eppendorf, o un imán que es supersencillo de apoyar en cualquier parte metalizada. Genial en caso de que pongas muchos y no tengas mucho tiempo, ¡sin duda! Pero (creo que...) hablo por muchos de los geocachers que recorremos el mundo, nada como agradecer el esfuerzo extra de crear un caché difícil de encontrar por su camuflaje, o su inventiva por ser un juego o un acertijo, o su complejidad en general. Y en este punto el límite a la hora de crear un caché es tu propia imaginación. ¿Sois de los que disfrutan creando además de escondiendo? Aquí os dejo unas cuántas ideas visuales para que disfrutéis y os inspiréis:

Tubo en la tierra para caché
Tuerca modificada para caché
Ladrillo extraíble para caché
Piedra movible para caché
Libro para caché
Cactus para caché

Hay uno cerca de ti. Seguro.

Venga, vale. Si estás en medio del desierto o te has adentrado en el peligroso mundo de Corea del Norte no, no los hay. Sino te aseguro que hay un geocaching más o menos cerca de ti.

Hay geocachings donde menos te lo esperas. Por ejemplo: Bilbao, plaza Moyua, de las más concurridas y recorridas por turistas y bilbainos. Pocos saben que en el árbol que está justo al lado de la plaza, frente a Sephora hay un geocaching escondido enganchado con una corteza de árbol. ¿La ola de Munich? Nuestro primer geocaching, en la valla del puente y además de contraseña (¡que molan mucho!).

Vale, cierto, es fácil encontrar geocachings en lugares "comunes", ciudades, ríos conocidos, senderos más habituales. Pero ¿y si probamos lugares más "imposibles"? Pensemos en sitios turísticos pero no tan comunes... Pongamos por ejemplo Machu Picchu: la senda del dorado que muchos ansiamos atravesar para llegar al tremendo mundo de los incas. Tiene cuatro geocachings. ¿Probamos otro? ¿Qué tal las pirámides de Gizá? Hay tres. ¿La antártida? Seis. ¿El Everest? En la cima se supone que hay uno, pero personalmente como que no me veo yendo a por él... eso sí, intentaría el que está en el campo base del Everest. Es verdad que muchos de estos geocachings no son tradicionales, muchas de estas zonas son zonas de máxima conservación y poner un geocaching, por muy pequeño que sea, entra en la ética de cada uno.

Regalos para geocachers que molan

Navidad se acerca... 🎅 ¡ho-ho-ho! y no es por dar ideas a quienes me conocen (😁), pero ¡nunca se sabe! Estos son algunos de los regalos que como geocacher me molarían un montón:

Regalo linterna UNA LINTERNA : Sí, una linterna. Aseguro que en determinados cachés la necesitas. De hecho la hubiera agradecido en la Mina Constante de Cantabria, donde el caché encontrarlo lo encontré con la luz del móvil, pero la araña tamaño Aragog que no vi hasta que la tuve a centímetros la hubiera podido ver sin problemas y evitar así salir de la cueva a grito pelado. Por cierto: ésta es la que quiero.

Regalo gps UN GPS : porque es cierto que la aplicación te acerca al caché pero siempre con un +/- algún metro dependiendo de la cobertura, y que google maps ayuda, pero como estés en zonas sin conexión y te estén mareando o tengas un +/-10 metros, ya puede estar muy marcado que sino te desesperas... ¡El de Garmin va al pelo!

Regalo escondite de piedra PIEDRA ESCONDITE: ¡pero cómo mola! A ver, que realmente está pensado para guardar las llaves de casa en la entrada de casa, estilo americano 🙄 Pero vamos, pensando en una pequeña montaña de piedras, como escondite geocachero ¡mola un montón! (a riesgo de quien lo busque le dé un algo en el intento!)

Regalo cilindro escondite ESCONDITE PLAN EL CÓDIGO DA VINCI: sí, sí y rotundamente sí. Si te gusta buscas geocachings, los cilindros-escondites de este tipo son ¡UN ACIERTO! Plan "hay que solventar el mayor acertijo de la historia" es perfecto para un caché de los gordo. De hecho, encaja a la perfección con uno que tengo en mente de pruebas varias... ¿quién se anima?

Conclusión

Igual porque toca ese espíritu aventurero de cuando éramos más pequeños (¡vivan los Goonies!), o porque encontrar un tesoro es algo que siempre nos ha gustado, el geocaching es un juego/diversión al que unirse, compartir, conocer gente y disfrutar como un niño.